Las lluvias intensas y las inundaciones asociadas al Fenómeno El Niño pueden afectar el acceso al agua potable y comprometer las condiciones de saneamiento de las comunidades. Cuando las fuentes de abastecimiento se contaminan o el servicio se interrumpe, aumenta el riesgo de enfermedades diarreicas y otros problemas de salud.
En estas circunstancias, almacenar agua en casa puede ser necesario, pero hacerlo sin las medidas adecuadas también puede generar riesgos. Los recipientes sucios o destapados facilitan la contaminación del agua y pueden convertirse en criaderos del zancudo que transmite el dengue.
La prevención requiere abordar el agua, el saneamiento y la higiene de manera conjunta. Este enfoque, conocido como WASH por sus siglas en inglés, promueve prácticas seguras en los hogares y las comunidades para reducir los riesgos sanitarios, especialmente cuando las lluvias dificultan el acceso a servicios básicos.
1. Cómo almacenar agua de forma segura en casa
El primer paso es elegir recipientes limpios, resistentes y con tapa, destinados exclusivamente al almacenamiento de agua para consumo humano. La Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA) recomienda evitar los envases que hayan contenido combustibles o sustancias químicas, pues pueden conservar residuos peligrosos. Los depósitos deben mantenerse bajo sombra y protegidos del polvo y otros contaminantes.
Antes de llenarlos, sigue estos pasos:
- Lava el recipiente con agua y detergente.
- Escobilla las paredes internas y el fondo para retirar la suciedad y posibles huevos de zancudo.
- Enjuaga bien y coloca la tapa después de llenarlo.
- Mantén el recipiente cerrado y evita introducir las manos, vasos u otros utensilios sucios.
Si necesitas extraer agua con frecuencia, utiliza un recipiente limpio destinado a ese fin o un depósito con caño. Así reduces el contacto directo con el agua almacenada y el riesgo de contaminarla.
Durante una inundación, ubica los depósitos en un lugar protegido y por encima del nivel que podría alcanzar el agua. Si el recipiente entra en contacto con aguas de inundación, no des por seguro su contenido: utiliza agua de una fuente segura y sigue las indicaciones de la autoridad sanitaria.
2. Cómo desinfectar el agua y evitar enfermedades
El agua transparente no siempre está libre de microorganismos. Si tienes dudas sobre su calidad, sigue las recomendaciones sanitarias para desinfectarla antes de beberla o utilizarla en la preparación de alimentos.
La DIGESA recomienda hervir el agua hasta alcanzar el punto de ebullición o desinfectarla con una gota de lejía tradicional por litro de agua, agitar y dejar reposar durante 30 minutos. Esta indicación corresponde a lejía tradicional y debe verificarse en la orientación oficial vigente para el producto utilizado. Si el agua está turbia o tiene características inusuales, no la consumas sin recibir indicaciones sanitarias específicas.
Además, prioriza el agua segura para las actividades esenciales:
- Beber y preparar alimentos.
- Lavarse las manos con agua segura y jabón.
- Lavar los utensilios de cocina.
- Mantener la higiene personal básica.
El lavado de manos es especialmente importante después de ir al baño, antes de preparar alimentos y antes de comer. Si no tienes acceso a agua segura, consulta las indicaciones de las autoridades locales sobre cómo mantener la higiene durante la interrupción del servicio.
3. Cómo evitar criaderos de zancudos y proteger a la comunidad
Las lluvias pueden dejar agua acumulada en patios, techos y objetos en desuso. A su vez, el almacenamiento inadecuado favorece la reproducción del zancudo que transmite el dengue. Por eso, además de tapar los depósitos, es necesario revisar periódicamente la vivienda.
Dedica unos minutos a inspeccionar baldes, cilindros, bidones, floreros, bebederos de animales, llantas y botellas. Elimina los objetos que no necesites y vacía, lava y escobilla los recipientes reutilizables. No basta con retirar el agua: los huevos del zancudo pueden permanecer adheridos a las paredes internas.
La prevención también requiere participación comunitaria. Organizar jornadas de limpieza, compartir información confiable y comunicar posibles problemas de abastecimiento o contaminación ayuda a proteger a más familias. Si se presentan síntomas o señales de alarma, busca orientación en un establecimiento de salud y evita la automedicación.
En Socios En Salud, la preparación comunitaria y el acompañamiento son parte del trabajo para acercar la salud a las poblaciones que enfrentan mayores barreras de acceso. Ante El Niño, promover prácticas seguras de agua, higiene y prevención permite reducir riesgos y prepararse mejor para una emergencia. Cuidar el agua es también cuidar la salud de toda la comunidad.