La depresión en personas mayores: el impacto de nuestra campaña de salud mental

Entre octubre y diciembre, el programa de Salud Mental de Socios En Salud llegó a hogares donde la depresión suele permanecer en silencio.

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Mar, Ene 27 2026

En septiembre de 2025, Socios En Salud (SES) lanzó la campaña “La depresión no espera. Nosotros tampoco”, una iniciativa solidaria del programa de Salud Mental que buscó ampliar el acceso a atención en salud mental para personas mayores, un grupo especialmente afectado por el aislamiento, las pérdidas y la falta de servicios oportunos. Gracias al apoyo de donantes, fue posible llevar acompañamiento psicológico a quienes más lo necesitaban.

Durante los últimos meses, la campaña de recaudación permitió fortalecer la intervención «Kusi Tayta», llevando atención especializada a personas mayores que antes no tenían acceso regular a este tipo de servicios. Entre octubre y diciembre, el equipo logró visitar al 100% de las personas mayores priorizadas (81 personas), asegurando una detección temprana de problemas de salud mental en una población históricamente invisibilizada.

Como resultado de esta intervención, 50 personas mayores (62%) presentaron algún nivel de depresión y recibieron atención directa en sus hogares, lo que confirmó la importancia del acompañamiento comunitario para identificar y abordar oportunamente esta condición. Gracias al apoyo de la campaña, 45 personas mayores con depresión accedieron a terapias psicológicas, adaptadas a sus necesidades y contexto.

La atención brindada combinó sesiones de psicoeducación a cargo de profesionales en psicología y un modelo de acompañamiento comunitario que permitió sostener procesos terapéuticos continuos. Además, el programa activó una respuesta inmediata ante situaciones de alto riesgo, financiada por los ingresos de la campaña: tres personas mayores que presentaron ideación suicida fueron identificadas a tiempo y derivadas a establecimientos de salud, garantizando atención de emergencia y seguimiento oportuno.

Gracias a la campaña de recaudación, 45 personas mayores recibieron sesiones de psicoeducación a cargo de psicólogos de SES, mientras que tres con ideación suicida fueron derivadas a establecimientos de salud para recibir atención de emergencia.

La depresión en las personas mayores: un problema invisible

Antes de cumplir los 80 años, Olga Ijuma empezó a perder el apetito y las ganas de levantarse de la cama. La muerte de su esposo y un diagnóstico de fibrosis pulmonar agravaron un malestar que se profundizó durante la pandemia. “Pasaba mucho tiempo sola”, recuerda. No fue sino hasta este año que pudo ponerle nombre a lo que sentía: depresión.

Como muchas personas mayores, Olga vivió la enfermedad en silencio. Durante años había sido agente comunitaria de salud en Carabayllo, pero el confinamiento interrumpió sus rutinas y redujo su contacto con otras personas. La situación comenzó a cambiar cuando se incorporó a una iniciativa del programa de Salud Mental de SES, inspirada en el modelo internacional Do More, Feel Better, que promueve la reconexión con actividades significativas para recuperar el ánimo.

Cada semana, una agente comunitaria de salud la visitaba en casa. Conversaban, evaluaban cómo se sentía y dejaban pequeñas tareas: pupiletras, dibujo, ejercicios creativos. “Con el tiempo empecé a sentirme más tranquila, con más ánimo. Ya no me sentía tan sola”, cuenta Olga. Hoy vuelve a levantarse temprano, a leer, a asistir al centro de adulto mayor de su zona y a alentar a Universitario de Deportes con entusiasmo renovado.

La experiencia de Olga refleja el impacto de la campaña. “La depresión no espera. Nosotros tampoco” demostró que, con acompañamiento cercano y comunitario, es posible devolver movimiento, sentido y esperanza a la vida de las personas mayores.