Fenómeno El Niño: así cambia el mapa de riesgos para la salud

El Fenómeno El Niño aumenta los riesgos de dengue, diarreas, leptospirosis y golpes de calor. La prevención comunitaria ayuda a proteger la salud.

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Jue, Oct 15 2026

El Fenómeno El Niño puede transformar las condiciones de vida de miles de familias en el Perú. Las lluvias intensas, las inundaciones y el aumento de las temperaturas afectan las viviendas, el acceso al agua segura y la capacidad de los servicios de salud para atender a la población. En las comunidades más vulnerables, estos cambios pueden agravar problemas sanitarios que requieren atención oportuna. 

Los efectos sobre la salud no se limitan a las lesiones o emergencias provocadas por los desastres. El agua estancada facilita la reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades, mientras que las inundaciones pueden contaminar las fuentes de agua y los alimentos. A esto se suma el calor intenso, que puede afectar especialmente a niños, personas mayores y quienes trabajan al aire libre. 

El riesgo también depende de las condiciones previas de cada comunidad. Las familias sin acceso continuo a agua potable, los barrios con drenaje insuficiente y las localidades alejadas de los establecimientos de salud enfrentan mayores dificultades para prevenir enfermedades y recibir atención. Cuando las vías quedan bloqueadas o los centros de salud sufren daños, estas dificultades pueden agravarse. 

Por eso, prepararse ante el Fenómeno El Niño implica anticiparse a sus consecuencias sanitarias. La vigilancia comunitaria, la eliminación de criaderos de mosquitos, el cuidado del agua y la identificación temprana de síntomas pueden reducir los riesgos. La coordinación entre las autoridades, los establecimientos de salud y las organizaciones comunitarias permite actuar antes de que una emergencia climática se convierta también en una crisis de salud pública. 

¿Por qué aumentan el dengue, las diarreas, la leptospirosis y los golpes de calor? 

Las lluvias y las temperaturas elevadas pueden crear condiciones favorables para la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue. Los recipientes que acumulan agua, como baldes, tanques destapados y otros depósitos, pueden convertirse en criaderos. Por ello, eliminar el agua acumulada, tapar los recipientes y reconocer las señales de alarma de la enfermedad son medidas importantes para prevenir complicaciones. 

Las inundaciones también pueden comprometer la calidad del agua y la seguridad de los alimentos. El consumo de agua contaminada o la falta de condiciones adecuadas para lavarse las manos favorecen las enfermedades diarreicas, cuyo impacto puede ser mayor en niños pequeños.  

La leptospirosis, por su parte, se transmite principalmente por contacto con agua o suelo contaminados con la orina de animales infectados, especialmente roedores. Evitar el contacto con aguas de inundación y utilizar protección adecuada al realizar labores de limpieza ayuda a disminuir la exposición. 

El calor extremo añade otro peligro. Cuando el cuerpo no logra regular su temperatura, puede producirse un golpe de calor, una emergencia médica que requiere atención inmediata. La hidratación, la búsqueda de sombra y la reducción de esfuerzos físicos durante las horas más calurosas son medidas preventivas esenciales. 

¿Cómo puede prepararse una comunidad para proteger su salud? 

La preparación comienza antes de las lluvias. Las familias pueden organizar jornadas para eliminar criaderos, asegurar los depósitos de agua, identificar fuentes de agua segura y mantener limpios los espacios comunes. También es importante contar con información sobre los establecimientos de salud cercanos, las rutas de evacuación y los canales oficiales de alerta. 

La organización comunitaria permite identificar a quienes podrían necesitar mayor apoyo, como personas mayores, niños pequeños y personas con discapacidad. Los agentes comunitarios de salud pueden compartir información confiable, orientar a las familias para reconocer síntomas y facilitar la búsqueda de atención oportuna. Ante fiebre, diarrea persistente o sospecha de leptospirosis, es importante acudir a un establecimiento de salud; si aparecen signos de golpe de calor, se requiere atención de emergencia. 

La respuesta también exige coordinación con las autoridades sanitarias para vigilar enfermedades, proteger el abastecimiento de agua y mantener operativos los servicios esenciales. Anticiparse al Fenómeno El Niño es una forma de proteger la salud colectiva: cada medida preventiva cuenta, y una comunidad informada y organizada puede reducir los riesgos incluso cuando las condiciones climáticas son adversas.