En 1983, mientras la Guerra Fría ordenaba el mundo desde lejos, Haití enfrentaba otra urgencia. En Cange, una aldea rural sin servicios básicos, la enfermedad acompañaba la vida cotidiana. La tuberculosis circulaba sin control y la atención médica escaseaba. En ese territorio marcado por el abandono comenzó una historia que décadas después daría origen a Socios En Salud (SES).
Ese año, el Dr. Paul Farmer y Ophelia Dahl llegaron a Haití desde Boston (EE.UU.). Farmer tenía 23 años y aún no iniciaba la carrera de medicina. Era su primer viaje fuera de Norteamérica. Además de precariedad sanitaria, el doctor encontró una pregunta moral que definiría su vida y su manera de entender la medicina.
La clínica que levantaron fue sencilla y construida con apoyo de la comunidad. Ofrecía atención gratuita y funcionaba bajo una lógica distinta a la habitual. Cercanía, constancia y compromiso sostenido marcaron ese primer esfuerzo. Con el tiempo, esa experiencia se convirtió en la base de un modelo de salud centrado en la equidad.
Dres. Paul Farmer y Jaime Bayona en Haití, 1996.
De Haití al mundo: el inicio de un modelo en salud global
Con los años, los doctores Jim Kim, Todd McCormack y Thomas J. White se sumaron al trabajo iniciado en Haití. Así tomó forma Partners In Health (PIH), una organización internacional sin fines de lucro que colocó la justicia social en el centro de la atención médica. Su propuesta cuestionó la idea de que la calidad dependía inevitablemente de los recursos disponibles.
En Haití, el equipo demostró que enfermedades consideradas intratables podían enfrentarse con acompañamiento comunitario y continuidad. La atención médica dejó de ser un acto puntual y pasó a convertirse en una relación sostenida. Esa experiencia despertó el interés de universidades, hospitales y organismos internacionales.
Lo aprendido en Cange permitió pensar la salud pública desde otro lugar. La enfermedad dejó de verse como un episodio aislado y empezó a entenderse dentro de un contexto social más amplio. Esa mirada resultó decisiva cuando, a mediados de los años noventa, PIH inició su trabajo en Perú.
Perú y la tuberculosis: el origen de Socios En Salud
En 1995, el padre Jack Roussin impulsó la llegada de Partners In Health a Lima. Se instaló en Carabayllo, una zona golpeada por la tuberculosis (TB). Aunque Perú figuraba ante la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un referente en control de TB, en el territorio la enfermedad persistía entre personas que acumulaban años de tratamiento.
La situación se volvió personal cuando Roussin enfermó y murió por tuberculosis multirresistente (TB-MDR). Su fallecimiento sacudió a los doctores Farmer y Kim. La TB-MDR expuso una falla estructural del sistema y una brecha profunda entre los protocolos formales y la vida cotidiana de las comunidades.
El médico peruano Jaime Bayona se sumó al trabajo y estableció contacto con el Dr. Kim. Inspirados en la experiencia de Haití, comenzaron a formar agentes comunitarios de salud que acompañaban a las personas durante todo el tratamiento. Así fue como el 8 de julio de 1996 nació Socios En Salud como respuesta directa a esa crisis.
Primeros estudios de tuberculosis multirresistente liderado por Socios En Salud, Perú.
Acompañamiento comunitario y un legado que cumple 30 años
Los primeros estudios liderados por Socios En Salud identificaron un brote de tuberculosis multirresistente en Carabayllo. Más de 50 casos en una población de 100 mil personas. Los medicamentos tenían costos inalcanzables. Para muchos, el diagnóstico equivalía a una condena.
El equipo de SES decidió no aceptar ese horizonte. Con apoyo comunitario y redes internacionales, demostró que la tuberculosis multirresistente podía tratarse. “Todo estaba en nuestra contra”, recordó en una ocasión el Dr. Jim Kim. “Era una situación de vida o muerte”.
Durante años, los agentes comunitarios acompañaron cada etapa del tratamiento. La atención incluyó soporte clínico, emocional, nutricional y social. Setenta y cinco personas lograron curarse. Ese resultado llevó a la OMS a revisar sus protocolos y consolidó a Socios En Salud como referente global.
Treinta años después, Socios En Salud mantiene la convicción que marcó sus orígenes. La salud se construye en compañía, con presencia sostenida y compromiso real. Desde Haití hasta Perú, ese principio sigue guiando una práctica que convirtió la justicia social en una forma concreta de salvar vidas.